La alfombra roja de los Emmys es también un espacio para mirar qué tendencias de belleza están tomando fuerza. Este año, el maquillaje se movió entre pieles luminosas, mejillas con color, ojos suaves y una vuelta evidente a ciertos códigos de los años 90.
El resultado fue un maquillaje mucho más cercano a lo que estamos viendo actualmente en belleza: piel natural, colores fáciles de llevar y looks que parecen elaborados sin sentirse excesivamente construidos.
La piel luminosa volvió a ocupar un lugar central. En lugar de bases completamente mates y contornos marcados, varios de los looks de la noche apostaron por dejar que la piel tuviera dimensión y brillo.
Zendaya llevó esta idea a uno de los maquillajes más comentados de la noche. Su makeup artist, Ernesto Casillas, creó una piel especialmente luminosa y combinó el maquillaje de ojos y labios con referencias al glamour de finales de los 90. Para conseguir el efecto utilizó, entre otros productos, el Prada Light Glowing Highlighting Touch Powder y dos tonos de Touch Blush, Tulip y Cherry.
También Elle Fanning apareció con una piel fresca y un efecto de rubor que hacía que el maquillaje pareciera parte de la propia piel. El resultado fue uno de los ejemplos más claros de ese flushed glow que se está tomando las alfombras rojas: menos estructura visible y más luminosidad.


El regreso del rubor
Después de varias temporadas en que el blush se convirtió en uno de los productos más protagonistas del maquillaje, las mejillas siguen teniendo un lugar importante, pero con un acabado mucho más integrado.
Los tonos rosados, malva y coral aparecieron en distintos looks de la noche. Rachel Sennott, por ejemplo, llevó un maquillaje inspirado en las 90s dolls, con piel luminosa, blush en tonos rosados fríos y labios nude. Su maquilladora, Lilly Keys, utilizó productos de MAC para construir el look y combinó distintos tonos de rosa en los ojos.
La tendencia también apareció de una manera más delicada en otros maquillajes: el blush ya no necesariamente tiene que verse como una zona de color perfectamente delimitada. Se difumina hacia los pómulos y se integra con la piel para conseguir ese efecto de rostro naturalmente sonrojado.
Los 90 siguen presentes
Si hay una década que continúa apareciendo en el maquillaje de alfombra roja, es la de los 90. Pero esta vez no necesariamente a través de los labios marrones o del contorno evidente que asociamos con la década. El regreso es mucho más suave.
El maquillaje de Zendaya incorporó precisamente esa referencia al glamour de finales de los 90, mientras que Rachel Sennott llevó una interpretación más evidente con su look de 90s doll. En ambos casos, la inspiración aparece reinterpretada con piel luminosa y texturas más ligeras.
También los labios ayudaron a construir esta sensación. Los nude, malva y rojos con matices cálidos y coral fueron algunos de los tonos que más se repitieron durante la noche, confirmando que el maquillaje de otoño no necesariamente viene acompañado de colores oscuros.
El color también tuvo su espacio. Florence Pugh llevó una sombra lavanda que acompañaba directamente el tono de su vestido, creando un efecto monocromático que hacía que el maquillaje y el look completo se sintieran como una sola propuesta.
El mismo principio apareció en Rachel Sennott, cuyo maquillaje incorporó distintas capas de rosa y shimmer para conseguir un efecto etéreo alrededor de los ojos. En ambos casos, el color no buscaba competir con el resto del look, sino acompañarlo.
Es una manera más fácil de llevar las sombras de colores que las versiones intensas que dominaron otras temporadas: una capa translúcida de lavanda, rosa, malva o incluso durazno puede cambiar completamente un maquillaje sin necesidad de convertirlo en protagonistas.
Más que marcar una dirección completamente nueva, los Emmys 2026 parecen haber confirmado varias de las tendencias que ya llevamos meses viendo en TikTok y redes sociales. La piel luminosa, el blush difuminado, los labios nude, las referencias a los 90 y las sombras de colores suaves llevan tiempo apareciendo en tutoriales, GRWM y cuentas de maquillaje, y ahora también encontraron su lugar sobre la alfombra roja.
Quizás esa sea una de las características más interesantes del maquillaje actual: las tendencias ya no necesariamente nacen en las grandes alfombras rojas para después llegar a las redes. Muchas veces ocurre al revés. Lo que comienza como un tutorial o una técnica viral termina siendo reinterpretado por maquilladores profesionales y llevado a eventos donde antes predominaban looks mucho más estructurados.
Los Emmys fueron una muestra de eso. Esta vez, las celebridades llegaron con maquillajes que, aunque pensados para una alfombra roja, se sienten familiares para cualquiera que haya pasado los últimos meses viendo contenido de belleza en redes. La diferencia está en cómo cada maquillador adapta esas tendencias a la persona, al vestido y a la ocasión.
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