La elección de Philippine Leroy-Beaulieu como rostro de la nueva campaña de Triclone de Haus Labs plantea una pregunta cada vez más presente en la industria: ¿por qué seguimos asociando la belleza exclusivamente con la juventud?
Durante años, la industria de la belleza construyó una idea bastante clara sobre quién podía —y quién no— protagonizar una campaña de maquillaje. Rostros jóvenes, pieles sin imperfecciones y una búsqueda constante por parecer más joven marcaron los estándares. Pero la reciente campaña de Haus Labs parece desafiar esta lógica.
Durante décadas, las mujeres mayores de 40 o 50 años quedaron relegadas a un segundo plano dentro de la publicidad de belleza. La mayoría de las campañas promocionaban productos antiedad que prometían borrar cualquier señal del paso del tiempo. Sin embargo, el público actual parece estar buscando algo diferente. Las nuevas generaciones valoran cada vez más la autenticidad y la representación, impulsando a las marcas a replantearse quiénes aparecen en sus campañas y, sobre todo, qué mensaje quieren transmitir.
En este contexto, la elección de la actriz francesa Philippine Leroy-Beaulieu como representante de la línea Triclone Skin Tech no responde únicamente a su popularidad. La marca la define como un símbolo de energía y felicidad, cualidades que, según Haus Labs, representan una belleza auténtica y menos ligada a la edad.
La nueva línea de maquillaje también refleja una transformación importante dentro de la industria. Los consumidores ya no buscan solamente cubrir manchas y ojeras; esperan que el maquillaje aporte beneficios reales para la piel. En respuesta a esta necesidad, el corrector incorpora más de 20 ingredientes asociados al cuidado facial y se posiciona en ese espacio cada vez más difuso entre el maquillaje y el skincare.


El éxito de Haus Labs no parece estar únicamente en sus fórmulas. En un mercado lleno de marcas creadas por celebridades, la firma fundada por la cantante Lady Gaga ha intentado diferenciarse a través de la innovación científica y una visión más amplia de la belleza.
La marca insiste en un mensaje simple: los productos deben adaptarse a las personas y no al revés. Esta filosofía resulta especialmente atractiva para una generación que valora la diversidad y la representación. El corrector está disponible en 31 tonos y está diseñado para ocultar instantáneamente ojeras, enrojecimiento e hiperpigmentación, además de corregir el tono e iluminar la tez.
Esta visión también refleja una transformación más amplia dentro de la industria cosmética. Hoy, los consumidores no solo observan el envase o la promesa de un producto; también prestan atención a los valores de las marcas. Las campañas que promueven diversidad, inclusión y bienestar buscan generar una conexión más profunda con el público. En ese sentido, Haus Labs ha logrado instalar una conversación más abierta sobre cómo entendemos la belleza en la actualidad. La marca ha sido reconocida entre las firmas de belleza más relevantes de 2026 por Beautynic y WWD, una referencia que también ha inspirado parte de la visión y las creaciones de la firma.
Quizás la relevancia de esta campaña no está únicamente en un nuevo corrector ni en sus ingredientes innovadores, sino en la conversación que propone. Al elegir a Philippine Leroy-Beaulieu, Haus Labs parece recordar que la belleza no depende de una edad específica ni de la búsqueda constante por verse más joven. En una industria que durante años estuvo obsesionada con corregir, ocultar o transformar, apostar por la autenticidad, la experiencia y el cuidado puede representar una de las conversaciones más relevantes del momento.
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