El sostén dejó de ser solamente una prenda interior. Para las colecciones de Primavera Verano 2027 destacó como top, debajo de una chaqueta, combinado con una falda o integrado directamente a otras prendas. La diferencia está en que esta vez no existe una única manera correcta de llevarlo: puede ser el protagonista del look o aparecer apenas insinuado, dependiendo de cuánto se quiera mostrar.
La forma más evidente es usarlo como top. Prada llevó esta idea con pequeños modelos que dejaron gran parte del torso descubierto y los combinó con faldas de distintas proporciones. Fendi y Etro también sumaron versiones más cercanas a la lencería, pero acompañadas de prendas que les dan otra lectura, como chaquetas, sastrería y accesorios.
Para llevarlo sin sentir que literalmente se salió en ropa interior a la calle, una de las mejores opciones es sumar una tercera pieza. Una camisa abierta, un blazer o una chaqueta permiten que el sostén siga siendo visible, pero equilibran el look. También funciona con prendas de mayor volumen abajo, como faldas largas o pantalones amplios, creando contraste entre una parte superior pequeña y una silueta más relajada.
Otra posibilidad es no mostrarlo completo. Un sostén puede asomarse bajo una camisa, aparecer sobre una prenda transparente o formar parte de un escote. En este caso, la referencia a la lencería es más sutil y no necesariamente parece que el objetivo sea mostrar ropa interior. Marni llevó esta idea incluso más lejos al añadir la silueta de un brasier directamente en algunas prendas, haciendo que el borde del sostén pareciera formar parte de la ropa.


También importa qué tipo de sostén se elige. Los modelos con copa marcada, balconette, encaje o satén son los que más se acercan al lenguaje de la lencería y funcionan bien cuando se busca que la prenda sea protagonista. Los modelos más simples, en cambio, pueden integrarse con mayor facilidad a looks del día a día y combinarse con prendas casuales o de sastrería.
La tendencia tampoco obliga a mostrar demasiado. Un pequeño borde debajo de una camisa, una copa que aparece bajo una chaqueta o un top inspirado en la estructura de un sostén pueden ser suficientes. De hecho, esta versión más sugerida puede ser la más fácil de llevar fuera de lo que es una pasarela.
La clave está en tratarlo como una prenda más y no necesariamente como ropa interior expuesta. Con una falda larga, un pantalón de tiro bajo, una camisa abierta o sobre una polera básica, el sostén cambia de contexto y pasa a formar parte de la construcción del look. Una tendencia sensual que esta temporada deja de sentirse provocadora para convertirse en una propuesta elegante y sofisticada.
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