Un reloj puede cumplir una función práctica, pero en el universo de la alta gama hace tiempo que dejó de limitarse a marcar la hora. También puede funcionar como un accesorio, una expresión de estilo y una extensión de los códigos de una maison que ha marcado la industria de la moda. Esa idea atraviesa la nueva colección de relojes Fall/Winter 2026 de Versace, en la que la firma italiana recupera algunos de sus símbolos más reconocibles, como la Medusa, la Greca y los acabados dorados, en piezas pensadas tanto para hombres como para mujeres. La colección reúne modelos como Dylos, V-Arcadis, V-Square Petite y Grecia Edge Gent, con una propuesta que transita entre el minimalismo y distintas expresiones de la estética característica de Versace.
Uno de los ejemplos más claros es Dylos, un reloj que sitúa literalmente la Medusa en el centro de su composición. Su caja de acero incorpora un cristal ahumado con textura Côtes de Genève y un anillo tridimensional con la figura de la Medusa, mientras que la hora se muestra a través de una abertura situada a las doce. El resultado combina una construcción contemporánea con uno de los emblemas históricos de la maison y demuestra que no es necesario recurrir a una presencia constante de logotipos para hacer reconocible una pieza: basta con convertir el propio símbolo en el elemento arquitectónico que define su diseño.
Por otro lado, el modelo V-Libra también responde a una búsqueda de identidad propia. En él, Versace toma inspiración directa de su universo estético a través de una cadena dorada que rodea la esfera, acompañada por la Medusa y el logotipo de la maison a las doce. El diseño hace que el reloj trascienda su función individual y pueda dialogar con pulseras, brazaletes y otros accesorios, convirtiéndose en un elemento capaz de destacar dentro de cualquier look.
La colección masculina también amplía este lenguaje con modelos como Tolomeo Chrono, V-Leo y Greca Edge Gent, que muestran cómo la maison traslada sus códigos a diseños de mayor complejidad técnica. Así, la propuesta Fall/Winter 2026 evita limitarse a una misma estética reproducida en distintas versiones y presenta, en cambio, una variedad de diseños que pueden adaptarse a diferentes personalidades y ocasiones. A ello se suma la certificación Swiss Made, que forma parte de la identidad de estos relojes.
En definitiva, Fall/Winter 2026 deja claro que Versace no entiende el reloj únicamente como un instrumento para medir el tiempo. La Medusa puede convertirse en el centro de atención y transformar un accesorio en una pieza protagonista, capaz de acompañar momentos especiales y elevar un look sin demasiado esfuerzo. En una industria donde los accesorios adquieren cada vez más relevancia en la construcción de una identidad personal, Versace encuentra en la relojería otra forma de expresión. Sus nuevos diseños no buscan pasar inadvertidos: están hechos para lucirse.
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