Después de varias temporadas dominadas por cortes básicos y melenas que buscaban verse naturales, el flequillo vuelve a tomar protagonismo. En 2026 aparecen en versiones muy distintas: desde los micro flequillos que dejan las cejas a la vista, hasta los más largos y abiertos que enmarcan el rostro. La tendencia no apunta a un solo estilo, sino a recuperar el flequillo como una forma de cambiar el look sin necesariamente cortar el largo del pelo.
Micro, pero protagonista
El gran regreso de esta temporada es el micro flequillo, también conocido como baby bangs. Más corto que el flequillo tradicional y generalmente por encima de las cejas, es la versión más arriesgada del fenómeno. Zendaya, Dakota Johnson, Jennifer Lawrence y Florence Pugh han llevado distintas versiones durante los últimos meses, confirmando su regreso.
Su gracia está en que cambia por completo la expresión del rostro. Puede llevarse recto y definido, desordenado o más liviano, dependiendo del corte y la textura del pelo. Eso sí, es una opción que exige más compromiso: al ser tan corto, cualquier crecimiento se nota rápidamente y requiere retoques frecuentes.
El curtain bang se reinventa
El curtain bang no desaparece, pero este año deja atrás la idea de que existe una única manera de llevarlo. Puede ser más corto y despeinado, llegar a la altura de los ojos o convertirse en mechones largos que prácticamente se mezclan con el resto de la melena. La clave está en adaptarlo al corte y al movimiento natural del pelo, en lugar de copiar exactamente una referencia.
Es también una de las alternativas más fáciles para quienes nunca han tenido flequillo. Al crecer, se abre naturalmente hacia los lados y se integra con el resto del pelo, evitando el incómodo periodo de transición de otros cortes.


La inspiración de Jane Birkin
Los llamados Birkin bangs recuperan el flequillo largo, suave y ligeramente separado que hizo icónica a Jane Birkin. No buscan una línea perfectamente definida, sino mechones que caen sobre las cejas y se integran con una melena de apariencia relajada. En 2026 destacan como una alternativa más romántica frente a los micro flequillos y funcionan especialmente bien cuando se busca movimiento y textura.
Wispy y de lado
Para quienes quieren probar la tendencia sin hacer un cambio tan radical, los wispy bangs son una opción intermedia. Son ligeros, con mechones de diferentes largos y espacios que dejan parte de la frente visible. El resultado es menos estructurado y más fácil de añadir a una melena existente.
También vuelve el flequillo hacia un lado, una silueta que recuerda a los años 2000 y que ahora aparece más suave y menos rígida. Es una de las versiones con menor compromiso, porque puede crecer y transformarse en capas alrededor del rostro.
Más que elegir un único flequillo de moda, 2026 propone algo distinto: volver a jugar con el corte. Corto, abierto, irregular, de lado o inspirado en décadas pasadas, el flequillo se adapta al pelo y a la personalidad de quien lo lleva. Y después de años en que la prioridad fue que el cabello se viera effortless, quizás el cambio más interesante sea volver a hacerlo protagonista.
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