En estas épocas de transición climática, vestirse puede volverse un desafío. Muchas veces, la solución fácil es recurrir a los pantalones de siempre. Un vestido puede parecer arriesgado si el clima no acompaña, pero existe un punto medio que redefine el look otoñal. Esta temporada, las faldas midi se vuelven esenciales, especialmente en tres versiones: satinada con encaje, en denim y a cuadros. En ISSUE, te enseñamos cómo elevar tus looks de otoño a través de estas siluetas.
Más que una tendencia, un clásico: la falda denim regresa en su versión midi. Evoca tus jeans favoritos, pero con ese giro que eleva cualquier outfit. Con botas o bailarinas, funciona tanto para el día a día como para ocasiones más formales. Combínala con una blusa, un top o apuesta por un total denim.
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Las faldas a cuadros, una de las tendencias más repetidas del año, se instala en otoño con un aire versátil. En tonos más fríos, destacan por su fluidez y se convierten en la pieza statement de cualquier look gracias a su print. Puedes estilizarla con una chaqueta tipo bomber y botas biker para un resultado más edgy.
Por último, y favorita de muchas, la falda satinada se reinventa con encaje. Ya sea sobre el satén o en los bordes, este detalle aporta frescura y un guiño en tendencia, renovando una silueta que ya marcaba presencia desde 2024. En tonos pastel o tierra, se adapta a distintas formas de uso: sobre pantalones o con botas altas, suma un aire hiperfemenino a cualquier outfit.
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