Transgresor. Irreverente. Profundamente dramático, o mejor, quizás, teatral. ¿Estamos hablando de Jean Paul Gaultier o de Duran Lantink? Este estilo único que caracteriza a ambos diseñadores ahora se consolida en la marca de Gaultier, a través del nuevo diseñador que ha roto los esquemas de la moda en Europa. Y sí, es que la casa de moda que ha desafiado los códigos tradicionales de la alta gama desde inicios de los 80, mezclando la alta costura con referencias urbanas, punk y marinas, cuenta con un nuevo director creativo que, en su corta trayectoria, ha generado varias polémicas por lo osado de sus diseños. Entonces, ¿quién es Duran Lantink y cómo llegó a ocupar la cima de una de las marcas más importantes de la moda?
Torsos desnudos de silicona con pantalones anchos, de tiro bajo y color negro. Un solo tono en las pasarelas muestra la colección de otoño/invierno 25-26 de Gaultier. Tras una vista rápida vemos ese sentido de la perversión y perdón, una visión profunda del diseñador holandés que en poco tiempo se ha convertido en el nuevo enfant terrible de la moda. ¿La razón? Logra romper cualquier esquema. Con diseños que resaltan estructuras óseas de manera ultramarcada, pero que a la vez pueden parecer fluidos o cuerpos totalmente desnudos. Como si viéramos cuerpos sudados o sucios, todo lo que se encuentra alejado de la perfección de la belleza occidental, con un estilo único e inigualable. No es de extrañar que cuando Gaultier se retiró de la creación, en 2020, decidiera itinerar directores creativos hasta encontrar a alguien que lo convenciera del todo para la marca. Lantink tiene el privilegio de ocupar ese lugar.
“Encuentro en él la energía, la audacia y las ganas de divertirse con la ropa que yo tenía cuando empecé”, declaró el mismo Jean Paul Gaultier en un comunicado de prensa. Y es justamente ese espíritu de la juventud el que está desarrollando Lantink en la casa francesa, luego de decidir cerrar el archivo de creaciones del exdirector del grupo Puig, abriendo Junior, una nueva colección centrada en los primeros diseños de Gaultier, de finales de los 70.
Pero ¿cómo llegó a esta reconocida marca? Sus inicios comenzaron de forma asombrosa en la moda, experimentando con materiales reciclados, distorsiones volumétricas, cuestionando las siluetas con puntos voluminosos o rellenos de espuma; trabajando con mujeres migrantes, cuestionando la identidad de género y reivindicando a la comunidad LGTBIQ+, sobre todo transgénero. Al respecto, ha señalado que desde pequeño creaba con otras prendas de ropa y telas que encontraba en el armario de su madre, y que en su imaginario brillaba el mundo de drag queens y personas con ropa de diseñador. Esto se refleja directamente en su proceso creativo de la primera colección que desarrolló mientras escuchaba en bucle los poemas del artista queer John Giorno, los mismos que sonaban a la entrada del espacio clandestino que utilizó para su estreno en la casa de moda: la sala de máquinas del Museo Quai Branly.
Cortesía marca


“Explorando reciclaje textil, deformaciones de silueta y estructuras blandas”
El amor por los volúmenes, la manera de esculpir con la lana, la mezcla de artesanías e innovación, la pasión por el reciclaje (que lo llevan incluso a usar excedentes de telas de Valentino), han marcado un impacto inmediato en la crítica y la industria.
Graduado en 2013, tardó tan solo 10 años en realizar su primer desfile en París. En 2016, este artista de la moda creó su propia marca y rápidamente llamó la atención de la escena. En 2018, la cantante Janelle Monáe ya había adoptado los famosos “pantalones vagina”, generando gran revuelo mediático al usarlos en el video musical de “Pink”, logrando que estas colaboraciones con el mundo de la música se extendieran a Beyoncé, Billie Eilish y Doja Cat y una larga lista de personalidades. Su primer desfile en París fue en febrero de 2023, con vestuarios esculturales y multifacéticos, donde los bolsos podían convertirse en sombreros, mientras los tops tenían formas cónicas y anchas.
Dos años más tarde, el reconocimiento internacional fue definitivo tras el desfile primavera-verano 2025, donde Naomi Campbell cerró el show, junto a una gran multitud de fanáticos que se congregaron tanto dentro como fuera del recinto. Para esta fecha, el diseñador ya había recibido el Premio Karl Lagerfeld de LVMH, y un año antes el premio especial ANDAM.
Pero el éxito de Lantink no quedaría ahí, en 2025 recibió el Premio Woolmark, de las manos de Donatella Versace e Ib Kamara. Uno de los premios más connotados de la industria, que ha sido entregado previamente (o al menos han sido nominados) a Karl Lagerfeld, Valentino Garavani e Yves Saint Laurent. Hasta el momento ha sido publicado en las portadas de Vogue China, M Le Monde, DUST, Elle UK, Harper’s Bazaar Francia y Another Magazine, entre otras.
A cargo de la colección de alta costura y las prêt-à-porter, Lantink se encuentra realizando joyas por primera vez. Con sus atípicas características, estas piezas plateadas se montan en los hombros o el antebrazo, lugares del cuerpo poco empleados para la joyería. Y como si siguiera este patrón en todos sus diseños, en la línea de zapatos existen botines abiertos en la parte de los dedos. En paralelo, ha puesto atención a la seguridad, tema de rigor en el siglo XXI, por lo que ha desarrollado prendas técnicas con mochilas o riñoneras que se incorporan en forma modular.
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