Acne Studios vuelve a moverse en ese terreno donde lo simple nunca es tan simple. Para su nueva colección SS26, la marca pule su lenguaje visual con una mirada más depurada, enfocándose en formas esenciales que se sienten familiares pero no obvias. Hay una intención clara de volver a lo básico, pero con ese giro preciso que hace que todo se vea actual, casi como si el pasado y el presente conversaran fácilmente.
La inspiración vintage aparece, pero no como un guiño literal ni cargado. Más bien se siente filtrada, reinterpretada con una sensibilidad contemporánea que evita lo excesivo. Las piezas logran ese equilibrio difícil entre carácter y discreción, donde cada detalle suma sin gritar. Es una propuesta que se sostiene en la contención, en líneas limpias y decisiones bien pensadas.
Uno de los modelos que más llama la atención es una montura metálica que retoma la vibra de las clásicas gafas aviador setenteras. Aquí, la ligereza juega un rol clave: la estructura es fina, pero igual tiene presencia. Las combinaciones de color —negro, marrón con cristales anaranjados y plata con transparente— le dan versatilidad sin perder identidad, haciéndolas fáciles de llevar pero con un aire distintivo.
En contraste, también aparecen siluetas más audaces. Una montura de acetato con volúmenes marcados redefine una forma cotidiana y la empuja hacia algo más expresivo. Es una pieza con personalidad fuerte, que no pasa desapercibida y que demuestra cómo Acne Studios sabe moverse entre lo sobrio y lo llamativo sin perder coherencia. Al final, toda la colección se siente como un ejercicio de equilibrio.
Cortesía Acne Studios


