Gucci vuelve a poner sus bolsos como protagonistas indiscutibles, pero esta vez lo hace desde una idea más radical. En su nueva campaña, “Beauty and the Bag”, la casa, bajo la dirección creativa de Demna Gvasalia., transforma el accesorio en una obsesión que lo ocupa todo. Protagonizada por Kate Moss y Emily Ratajkowski, las fotografías nos presentan el bolso no solo como complemento, sino como la pieza principal de los looks, muchas veces la única. Más que estilismo, es una declaración directa, el it bag ya no acompaña, domina el outfit.
Fotografiada por Mert Alas y Marcus Piggott, la campaña refuerza esta idea con imágenes donde los rostros de las modelos aparecen casi desnudos, cubiertos únicamente por bolsos como el Borsetto y el Giglio. El resultado es provocador, pero también estratégico: el accesorio se convierte en el foco absoluto, dejando de lado cualquier otra prenda. En paralelo, los videos dirigidos por Bardia Zeinali, con la música de fondo Tell Me More de Afar, amplían esta narrativa, mostrando cómo el bolso se repite, se piensa y se instala en la mente del consumidor.
Cortesía Gucci


Pero más allá de las imágenes, hay una lectura clara: Gucci construye un diálogo entre generaciones. Kate Moss, como ícono de los 90 y parte histórica de la casa, y Emily Ratajkowski, como figura contemporánea ligada a la cultura digital, representan dos formas de ser it girl hoy. Dos musas unidas por un mismo deseo: el bolso como objeto central. Una herencia que traspasa edades. Cambian los rostros, cambia el contexto, pero la lógica se repite.
Cortesía Gucci

