¿A qué huele una hoja de papel antes de que alguien escriba sobre ella? ¿Y cómo se puede transformar esa sensación en un perfume? Esas son algunas de las preguntas que dieron origen a L’Eau Papier, la creación de Diptyque que toma como punto de partida uno de los gestos más simples de un proceso creativo: el encuentro entre la tinta, el papel y la mano cuando se comienza a escribir.
La idea detrás de esta fragancia está relacionada con el poder de la imaginación y todo lo que puede surgir a partir de una página en blanco. Cuando la tinta entra en contacto con el papel, aparecen formas, sombras e imágenes que antes no existían. Un ejercicio que la casa francesa quiso llevar al universo de los perfumes, convirtiendo ese momento en una composición que busca transmitir la textura y la sensibilidad del material.
Para desarrollar el concepto, Diptyque trabajó junto al perfumista Fabrice Pellegrin, quien construyó la fórmula alrededor de los almizcles blancos. Este ingrediente es el corazón de L’Eau Papier y aporta una sensación suave, envolvente y cercana a la piel. Su comportamiento también forma parte del relato: al igual que la tinta que se absorbe de manera diferente según el papel, el almizcle evoluciona con el paso de las horas y se expresa de distintas formas en cada persona. A esta base se suman semillas de sésamo tostadas, uno de los ingredientes más particulares de la creación, que Pellegrin utilizó para imitar el olor de la tinta sobre el papel, aportando matices tostados y ligeramente dulces.

También añade un acorde de vapor de arroz, pensado para recordar la textura delicada y granulada del papel. La mimosa aporta un toque floral que complementa la suavidad de los almizcles. Para esta eau de toilette se utilizó una variedad de Grasse, cultivada en el sur de Francia desde 1865. Sus flores amarillas aparecen durante febrero y se caracterizan por sus notas florales y dulces. Finalmente, las maderas rubias aportan calidez y completan la composición.
La relación de Diptyque con el arte y las ilustraciones ha sido parte de su identidad desde sus inicios. La marca francesa siempre ha entregado un lugar importante al dibujo y al diseño en sus creaciones, por lo que no resulta extraño que esta vez haya encontrado en el papel la inspiración para desarrollar un perfume. En L’Eau Papier, este material no es solo parte de su presentación, sino el punto de partida de toda la historia.
Más que imitar el olor de una hoja, L’Eau Papier busca transmitir lo que representa: ese momento en que una página en blanco puede convertirse en cualquier cosa. Una fragancia que conecta el mundo de los aromas con la escritura, la imaginación y todas las ideas que pueden surgir a partir de un simple papel.
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