El qipao vuelve como pieza protagonista en la industria, pero no como una prenda literal, sino como una referencia estética que aparece en el streetstyle.Reconocible por su cuello alto, cierre lateral y silueta entallada, este vestido tradicional chino ha sido reinterpretado para su uso en la moda actual, apareciendo en vestidos virales, tops y propuestas más relajadas para diversas ocasiones. Hoy, su presencia no responde a la nostalgia, sino a una adaptación que lo integra naturalmente a las tendencias del momento.
Su origen se remonta a la dinastía Qing, cuando era una prenda amplia y funcional. Con el paso del tiempo, especialmente en el Shanghái de los años 20 y 30, el qipao evolucionó hacia una silueta más ajustada, influenciada por códigos occidentales y asociada a una feminidad más moderna. Esa transformación es clave para entender su regreso: lo que hoy se rescata no es solo su forma, sino su capacidad de adaptarse a distintos contextos culturales y estéticos.
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En paralelo, el qipao ha tenido apariciones constantes en la moda y la cultura pop desde los años 90. Diseñadores como John Galliano lo incorporaron en sus colecciones de la época dorada, mientras que Marc Jacobs también exploró su silueta en distintas etapas. Más adelante, propuestas como las de Altuzarra retomaron detalles como el cierre lateral desde una mirada contemporánea. Al mismo tiempo, figuras como Madonna, Demi Moore y Nicole Kidman lo llevaron a alfombras rojas y escenarios, ayudando a consolidar su presencia fuera de su contexto original. Hoy, el streetstyle recoge esta historia y la traduce en versiones más cortas, relajadas y alineadas con la moda actual.
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