¿Desaparecer puede ser un error? En una industria donde la visibilidad parece ser una condición indispensable para mantenerse vigente, Bottega Veneta demostró que no necesariamente. Durante más de cinco años, la firma italiana se mantuvo fuera de Instagram mientras otras casas de moda competían por captar la atención con publicaciones diarias, videos virales y estrategias digitales cada vez más insistentes. Ahora, en el año de su 60.º aniversario, decidió volver. Lo hizo con una sola palabra: “Ciao”.
La cuenta se reactivó el 28 de octubre con una serie de 60 publicaciones que recorren la historia de la casa desde 1966 hasta 2026. El resultado es un archivo visual que reúne distintas etapas de su trayectoria, desde los primeros registros de sus talleres hasta campañas contemporáneas fotografiadas por algunos de los nombres más reconocidos de la industria.
El regreso ocurre en un escenario muy distinto al de 2021, cuando Bottega Veneta abandonó la plataforma. Entonces, la decisión llamó la atención por ir a contracorriente: ¿podía una firma de su relevancia prescindir de una de las principales vitrinas? El tiempo demostró que sí. La marca siguió generando interés, mantuvo su lugar en la conversación y conservó una identidad reconocible sin necesidad de alimentar a diario el flujo de contenido de las redes sociales.


Las 60 publicaciones son, por eso, algo más que un gesto de aniversario. Reúnen las imágenes que han contribuido a definir el universo de Bottega Veneta y permiten observar cómo ha evolucionado sin perder de vista sus orígenes. Entre diseños históricos, fotografías de archivo y campañas de distintas épocas, también reaparece uno de los mensajes más recordados de la casa: “When your own initials are enough”. Una frase que resume su relación con la discreción y una manera de entender el diseño en la que el reconocimiento no depende necesariamente de un logo a la vista.
La selección tampoco se limita a mirar hacia atrás. Las fotografías recientes de Chris Rhodes, Drew Vickers y Jack Davison conviven con documentos históricos y conectan distintas generaciones de la firma. En medio de este recorrido, la llegada de Louise Trotter a la dirección creativa abre otro capítulo para la casa, que encuentra en su aniversario una oportunidad para revisar su historia mientras comienza a escribir la siguiente etapa.
Lo particular de esta iniciativa es el uso que Bottega Veneta hace de una plataforma diseñada para mantener a sus usuarios conectados de manera permanente. En lugar de sumarse a la carrera por la novedad, la marca convierte su cuenta en un espacio para volver sobre su propio legado. Las publicaciones no dependen de una tendencia ni de la urgencia por conseguir atención inmediata: juntas construyen un relato que abarca seis décadas.
El regreso a Instagram termina siendo casi secundario frente a lo que propone el archivo. Bottega Veneta se retiró de la plataforma en 2021 y vuelve cinco años después sin tener que reconstruir una identidad ni explicar quién es. Su historia ya estaba ahí, dentro y fuera de las pantallas. Quizás por eso bastó un “Ciao” para marcar el regreso: después de tanto tiempo, no necesitaba decir mucho más.
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