Biodance acaba de lanzar parches para el cuello y, para quienes ya tienen el tocador lleno de sérums, tónicos, mascarillas y cremas que a veces cuesta recordar para qué sirven, la pregunta es inevitable: ¿realmente necesitamos otro producto?
Los nuevos Hydrogel Neck Patches llevan uno de los formatos más reconocidos de la marca a una zona que suele quedar fuera de la rutina facial. Porque, aunque el cuello está siempre a la vista, muchas veces el skincare termina justo en la mandíbula, como si de ahí hacia abajo ya no hubiera mucho más que hacer.
Y, si lo pensamos, es bastante curioso. Elegimos el sérum según lo que necesita nuestra piel, usamos una crema específica para el contorno de ojos y hasta aprendimos a distinguir entre una esencia y un tónico. Pero cuando llega el momento de cuidar el cuello, lo más habitual es extender un poco de la crema que quedó en las manos y dar por terminada la rutina. Todo eso mientras es una de las zonas que también muestra los efectos del paso del tiempo.
La piel del cuello es más fina y, con los años, la pérdida de colágeno y los cambios en la elastina pueden afectar su firmeza. A esto se suma la exposición solar acumulada, que favorece el fotoenvejecimiento y puede provocar manchas, líneas de expresión y arrugas. Aun así, es bastante común aplicar protector solar en el rostro y olvidarse de extenderlo unos centímetros más.
Ahí es donde entran los nuevos parches de Biodance. Disponibles en dos versiones, Collagen Peptide y Caviar PDRN, están diseñados para hidratar la piel y mejorar la apariencia de las líneas y la firmeza, según la marca. Su formato de hidrogel se adapta al cuello y permite mantenerlos en su lugar durante el uso. Para quienes ya conocen las mascarillas faciales de Biodance, la experiencia no resulta muy distinta, es el mismo ritual, pero pensado para otra zona.
Más allá de este lanzamiento, lo interesante es que la marca pone sobre la mesa una parte del cuidado facial que solemos pasar por alto. Porque, aunque los parches puedan resultar atractivos para quienes disfrutan probando nuevos productos, cuidar el cuello no tiene por qué convertirse en otro paso obligatorio ni en un gasto adicional.
A veces, basta con cambiar un hábito: extender la crema hidratante hasta el cuello y no olvidarse del protector solar. Antes de sumar otro producto al carrito, quizás conviene empezar por ahí.
Cortesía marca

