Más que un lugar para alojarse o salir a comer, Soho House propone una experiencia que reúne distintas facetas del lifestyle en un mismo espacio. Fundado en Londres en 1995, el club privado nació con la idea de conectar a personas vinculadas a las industrias creativas y hoy cuenta con casas en distintas ciudades del mundo, donde la hospitalidad, la gastronomía, el arte y la vida social forman parte de una misma propuesta.
En Barcelona, esa experiencia comenzó en 2016, con la apertura de su primera casa en el barrio Gótico. Instalada en un edificio del siglo XVIII, frente al puerto de Port Vell, combina espacios de club con piezas de hotel, restaurantes, piscina en la azotea y una completa oferta de bienestar. Su diseño incorpora referencias mediterráneas y obras de arte que conectan el espacio con la identidad cultural de la ciudad.
Uno de sus principales atractivos es la variedad de experiencias disponibles sin necesidad de salir del edificio. La gastronomía ocupa un lugar protagonista, con House Kitchen, que ofrece una carta inspirada en los sabores mediterráneos, y Cecconi’s, el restaurante italiano de la casa. A esto se suman un rooftop con piscina y vistas al puerto, gimnasio, spa, sala de cine y una programación que incluye música, conversaciones, proyecciones y actividades culturales.
La propuesta también se extiende fuera de la ciudad. A unos 30 minutos de Barcelona se encuentra Little Beach House, en Garraf, una casa frente al mar que lleva la experiencia hacia un ambiente más relajado. Con piezas, terraza, restaurante y una colección de arte, el espacio combina gastronomía mediterránea, actividades al aire libre y una atmósfera marcada por la costa catalana.


La tercera dirección es Barcelona Pool House, ubicada en la zona de Sarrià-Sant Gervasi, cerca del Tibidabo. Esta casa suma jardines, piscina, restaurantes, espacios de club y una oferta de wellness que incluye gimnasio y tratamientos especializados. Su propuesta amplía las posibilidades de la marca en la ciudad, con un lugar que invita a pasar el día entre actividades, encuentros y momentos de descanso.
La comunidad como punto de encuentro
La membresía es otra de las bases que forman Soho House. Aunque cada casa tiene su propia identidad, la red permite a sus socios acceder a espacios y actividades en diferentes destinos, además de participar en una agenda cultural pensada para fomentar el intercambio entre personas de distintas áreas creativas. Los miembros también pueden llevar invitados, de acuerdo con las condiciones de cada sede.
Este modelo es parte de lo que distingue a Soho House de un hotel típico: no se trata únicamente de reservar una habitación o una mesa, sino de contar con un lugar al que volver para trabajar, entrenar, conocer gente, descubrir artistas o simplemente pasar la tarde.
En octubre de 2026, Soho House Barcelona celebra una década desde su apertura, con una programación especial que reúne música, gastronomía y cultura. Diez años después, su propuesta sigue construyéndose en torno a una misma idea: crear espacios donde distintas formas de vivir la ciudad puedan fusionarse bajo un mismo techo, o junto al mar.
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