Elegir el perfume suele ser uno de los últimos detalles antes de salir de casa. Para Yvan Jacqueline, presidente para las Américas de Parfums de Marly, ese momento tiene más importancia de la que parece. Una buena fragancia puede cambiar la manera en que nos sentimos, aportar confianza e incluso mejorar el ánimo.
Durante su visita a Chile para presentar Althaïr Exclusif, la nueva creación de la maison francesa, Jacqueline conversó con ISSUE sobre el proceso detrás de sus fragancias, la relación entre perfumería y bienestar, y el creciente interés del público chileno por las propuestas de nicho.
El lanzamiento retoma la esencia de Althaïr, una de las creaciones más reconocidas de la firma, para explorar una faceta más intensa y sensual. La vainilla Bourbon vuelve a ocupar un lugar protagónico, esta vez acompañada por el carácter envolvente del amaretto y la calidez especiada del azafrán. La composición incorpora además notas de canela, praliné y flor de azahar, que aportan profundidad a una fragancia de carácter ambarino, amaderado y gourmand.
Jacqueline la describe como una creación pensada para destacar. Su intención es que quien la lleve pueda entrar a una habitación y atraer la atención de manera natural, dejando una impresión agradable y sensual, sin resultar invasiva.
Conseguir ese equilibrio requiere tiempo. Según explica, el proceso de desarrollo de una fragancia puede extenderse durante tres años, durante los cuales se ajustan sus diferentes facetas hasta encontrar la armonía deseada. Para Julien Sprecher, fundador y director creativo de Parfums de Marly, cada nueva incorporación debe aportar algo diferente a la colección y explorar un territorio olfativo propio.
Esa búsqueda tiene sus raíces en la historia de la maison, fundada en 2009 e inspirada en la corte francesa del siglo XVIII. Roberto Araneda, director de Ventas para Latinoamérica de Parfums de Marly, recuerda la fascinación de Luis XV por los caballos y las fragancias, dos elementos que terminaron convirtiéndose en parte fundamental de la identidad de la firma.

El Château de Marly, donde el monarca recibía a sus invitados en celebraciones privadas, fue reconocido por el protagonismo que tenían los perfumes en sus espacios. Incluso las fuentes llegaron a formar parte de aquella cultura olfativa. La referencia continúa presente en la marca: el número 1743 remite al año en que Luis XV encargó las célebres esculturas de caballos que inspiraron su emblema.
Siglos después, Sprecher recuperó ese imaginario para desarrollar una perfumería contemporánea que conserva referencias a la elegancia y la tradición francesa. Araneda destaca la dedicación creativa que existe detrás de cada lanzamiento y la capacidad de la casa para construir fragancias con una identidad reconocible.
Pero más allá de la historia y de las fórmulas, Jacqueline considera que el interés actual por la alta perfumería tiene una dimensión personal. En un contexto donde el cuidado propio ocupa cada vez más espacio en las decisiones cotidianas, el perfume se ha convertido también en una forma de expresar cómo queremos sentirnos.
“Es mucho más que oler bien para los demás. Se trata, primero, de uno mismo y de sentirse en su mejor versión”, señala. Para él, reservar una fragancia especial para el uso diario es una manera de disfrutar algo extraordinario sin necesidad de esperar una ocasión particular.
Esta visión también encuentra espacio en Chile, un mercado por el que Jacqueline manifiesta especial cercanía. Antes de su primera visita ya conocía el país a través de documentales y programas sobre la Patagonia. Con el tiempo, encontró similitudes entre la cultura chilena y la francesa, particularmente en la apreciación por la elegancia discreta.
Araneda comparte esa percepción y destaca que el consumidor chileno ha desarrollado un conocimiento importante sobre la perfumería de nicho. A diferencia de otros mercados latinoamericanos donde esta categoría continúa ganando terreno, considera que Chile cuenta con un público familiarizado con las propuestas de alta gama y cada vez más interesado en descubrir nuevas fragancias.
En este crecimiento ha sido fundamental la colaboración con Maison Niche y Dayanani Prestige Group, socios locales que apostaron tempranamente por introducir marcas internacionales de perfumería de nicho. Jacqueline reconoce especialmente esa visión, mientras Araneda destaca la importancia de ampliar los puntos de venta y las oportunidades de conocer las fragancias directamente.
La llegada de Althaïr Exclusif continúa ese proceso de expansión. Con una vainilla más intensa, notas especiadas y una composición que busca permanecer en la memoria, Parfums de Marly presenta una nueva interpretación de su universo olfativo, fiel a una idea que Jacqueline considera esencial, pues explica que “el perfume también debe ser un placer para quien lo lleva”.
Fotografías Eduardo Ángel

