Roma fue el escenario elegido por Kim Kardashian para una nueva aparición pública. Después de asistir al estreno de “All’s Fair” en el Festival de Cine de Roma, la empresaria compartió fotos desde la terraza del Hotel de la Ville, uno de los hoteles más reconocidos de Rocco Forte Hotels en la capital italiana. Para la ocasión, llevó un vestido blanco con lunares negros de Galia Lahav y posó con los techos de Roma como telón de fondo.
Pero más allá del post de la celebridad, el hotel merece atención propia. Ubicado sobre la Plaza de España, el Hotel de la Ville ocupa un palazzo del siglo XVIII y propone una mirada contemporánea a la tradición romana. Su concepto está inspirado en el Grand Tour europeo, los grandes viajes culturales que durante el siglo XVIII llevaron a nobles y viajeros por las principales ciudades de Europa, con Roma como una de sus paradas fundamentales.
La idea se ve reflejada en cada espacio. El diseño, desarrollado por Tommaso Ziffer junto a Olga Polizzi, combina referencias históricas con una estética mucho más actual, a través de textiles italianos, papeles murales, tapices, piezas de artesanía y una paleta de colores intensos. El resultado no es para nada neutro: hay terciopelos, estampados, obras de arte y detalles decorativos que buscan transmitir el carácter.
La experiencia continúa con sus habitaciones y suites. Entre ellas destaca la De La Ville Panoramic Penthouse, una residencia privada que ocupa el séptimo y octavo piso. Tiene aproximadamente 360 metros cuadrados interiores y terrazas amplias con vistas hacia la ciudad y la Plaza de España, además de seis piezas y espacios pensados para recibir hasta doce huéspedes.

El penthouse es además, la máxima expresión de la nueva propuesta del hotel. Sus terrazas están pensadas para comidas privadas, aperitivos al atardecer y encuentros sobre los techos de Roma. A esto se suma una experiencia diseñada especialmente para sus huéspedes, con acceso a lugares de la ciudad que generalmente no son parte de los recorridos turísticos típicos.
La gastronomía también ocupa un lugar protagonista. Mosaico lleva la cocina italiana y mediterránea al patio del hotel, mientras Cielo se instala en la terraza para ofrecer una experiencia más relajada, con vistas panorámicas, cocktails y el clásico aperitivo italiano. A ellos se suma Café Ginori, creado junto a Ginori 1735, donde diseño y gastronomía se fusionan en un espacio pensado para quedarse durante todo el día.
Para completar la estadía está el Irene Forte Spa, dedicado al wellness y ubicado dentro del mismo hotel. La propuesta combina tratamientos y productos de Irene Forte Skincare con inspiración en los paisajes y tradiciones del Mediterráneo.
El Hotel de la Ville es mucho más que un lugar donde alojarse. Su ubicación permite caminar desde la Plaza de España hacia Via Condotti y algunos de los principales puntos culturales y comerciales de Roma, mientras que puertas adentro propone otra forma de experimentar la ciudad: a través del diseño, la gastronomía, el arte y una mirada contemporánea sobre su historia.
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