Hay objetos que uno compra porque los necesita y otros que, siendo completamente prescindibles, consiguen convertirse en un objeto de deseo. Las velas perfumadas llevan mucho tiempo instaladas en esta segunda categoría. Ya no se trata solamente de hacer que la casa huela bien. Hoy también decoran una mesa, las ubican estratégicamente en repisas y veladores y, en algunos casos, cuestan lo mismo que un buen perfume. Diptyque, Loewe, Le Labo, Trudon y Byredo han conseguido transformar algo tan cotidiano como una vela en una pequeña pieza de alta gama. Y si vamos a gastar más de lo necesario en una, estas son las que compraríamos.
DIPTYQUE BAIES
Si existe una puerta de entrada al mundo de las velas de alta gama, probablemente sea Baies. Es uno de los best sellers de Diptyque y también uno de esos productos que se reconocen sin necesidad de leer demasiado la etiqueta. Su aroma mezcla grosella negra recién recogida, sus hojas verdes y rosadas, consiguiendo un resultado fresco y ligeramente frutal. La versión clásica mantiene el típico vaso transparente con la etiqueta ovalada de la firma y cuesta US$90 en Estados Unidos. Es la elección segura de esta lista: fácil de regalar, fácil de poner en cualquier espacio y suficientemente reconocible para entender por qué lleva años siendo una de las velas más buscadas de la marca.
LOEWE TOMATO LEAVES
Una vela con olor a hojas de tomate no suena particularmente sofisticada hasta que Loewe entra en el juego. Tomato Leaves reproduce ese aroma verde y fresco de las plantas de tomate antes de que madure el fruto y, una vez encendida, surgen también notas de cassis. Gran parte de su atractivo también está en el diseño. Viene dentro de un recipiente de terracota esmaltado, fabricado en España, que perfectamente podría seguir decorando una mesa después de terminar la cera. La versión mediana contiene 610 gramos, dura aproximadamente 50 horas y cuesta $254.000. ¿Excesivo para una vela? Sí. ¿Probablemente una de las más lindas de esta selección? También.


LE LABO SANTAL 26
Antes de que Santal 33 se transformara en uno de los perfumes más reconocibles de Le Labo, estaba Santal 26 en formato para el hogar. Su aroma es ahumado, suave y con notas de cuero, una combinación bastante más intensa que las alternativas florales o frutales tradicionales. La versión clásica tiene 245 gramos y mantiene todos los códigos visuales que hicieron icónico a Le Labo: recipiente de vidrio, caja kraft y su característica etiqueta, que además puede personalizarse. Las velas son elaboradas a mano en Estados Unidos con una alta dosis de aceites aromáticos y una mezcla propia de ceras. Es minimalista, pero jamás pasa desapercibida.
TRUDON ABD EL KADER
Si vamos a hablar de velas como objetos de alta gama, Trudon tiene que entrar en este listado. Abd El Kader es uno de sus clásicos y su aroma parte con menta fresca, limón, grosella negra, clavo, jengibre y manzana, para después pasar por jazmín y terminar en vainilla. La vela clásica pesa 270 gramos, tiene una duración aproximada de entre 55 y 60 horas y se fabrica en el taller de Trudon en Normandía. Incluso Jacquemus eligió precisamente este aroma para su colaboración con la histórica casa de velas, reinterpretando el conocido recipiente en color crema. Si Diptyque es la entrada a este mundo, Trudon es para quienes ya se lo toman en serio.
BYREDO BIBLIOTHÈQUE
Hay algo especialmente atractivo en comprar una vela que promete hacer que tu casa huela a biblioteca. Bibliothèque mezcla ciruela y canela con cuero, violeta, madera de abedul, pachulí y vainilla. El resultado es más cálido y envolvente que el resto de esta selección. Además, tiene exactamente la estética que esperaríamos de Byredo: vidrio negro, etiqueta blanca y prácticamente ningún elemento extra. La versión de 240 gramos tiene una duración aproximada de 60 horas y el recipiente puede reutilizarse. Probablemente no necesitamos ninguna de estas velas. Pero si el aroma, el diseño y un pequeño regalo son parte de la gracia, Bibliothèque es la elección perfecta.
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